
La Semarnat, dependencia responsable de proteger el patrimonio natural del país, otorgó a la corporación española Hansa Urbana la autorización para construir un megadesarrollo turístico colindante con Cabo Pulmo, una reserva marina de elevada productividad biológica, posiblemente la mayor de cualquier otro arrecife en México. Cabo Pulmo es Parque Nacional Marino y Patrimonio Natural de la Humanidad de la UNESCO, pero esto a Semarnat no le importa... de hecho, la dependencia ha decidido que los criterios ambientales no son "obligatorios".
No permitamos que Cabo Pulmo sea arrasado para satisfacer intereses privados. Las oficinas de Greenpeace México y Greenpeace España trabajaremos conjuntamente para frenar esta lamentable decisión y te invitamos a estar atento para apoyar las actividades que llevemos a cabo.
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Greenpeace México
El ParqueCabo Pulmo se encuentra a sólo 60 millas al norte del epicentro del turismo de Baja California, en Los Cabos. Esta joya de la región Este del Cabo de Baja California Sur se extiende a cinco millas de la punta más septentrional, Pulmo punto hasta el extremo sur, de Los Frailes. Rodeado por el desierto sin desarrollar y una cadena de montañas impresionantes, las playas vírgenes del Parque Cabo Pulmo da paso a una bahía poco profunda que acuna uno de los tres arrecifes vivos (el único arrecife de coral duro) en América del Norte.

En los últimos 10 años, el parque ha sufrido las presiones de la pesca comercial y el abuso de los visitantes que simplemente no son conscientes o sin educación.

Semarnat, incapaz de proteger Cabo Pulmo

A pesar de que la resolución de Semarnat introduce leves limitaciones en el proyecto y condiciona algunos de sus elementos a la realización de estudios adicionales, el resolutivo establece que sí se puede construir una marina y un megadesarrollo turístico en Cabo Pulmo. Con esta decisión el megadesarrollo Cabo Cortés podría seguir adelante aún cuando tal y como se ha aprobado seguiría teniendo un impacto destructivo sobre el medio ambiente.
Textualmente, la Semarnat afirma en la página 53 del resolutivo que “los criterios ecológicos son lineamientos destinados a proteger el ambiente..., y ... no tienen un carácter obligatorio, se considera que son inductivos”.

“Es vergonzosa y preocupante la aprobación de Semarnat para este proyecto. Lo que muestra claramente, es que la dependencia responsable de proteger el medio ambiente no puede hacerlo, y en vez de decir NO con claridad y en voz alta por los impactos del proyecto, dice sí, con atenuantes ambiguos para que la empresa pueda comenzar a construir”, abundó Olivera.
A pesar de poner condicionantes al proyecto y de restringir la construcción de una planta desaladora y más infraestructura a otras autorizaciones en materia de Impacto Ambiental, la Semarnat está aprobando el desmonte de 1,248 hectáreas para la construcción de 2 campos de golf de 18 hoyos, conjunto de vialidades (131 has), 17 km de acueductos y una marina para 490 embarcaciones y 27,111 cuartos, es decir, casi la misma cantidad de cuartos (28, 000) que tiene Cancún de acuerdo con datos de la propia Secretaría de Turismo. Durante su máxima operación Cabo Cortes producirá aproximadamente 39,000 toneladas de residuos sólidos (1.97 kg/persona/día).
Con estas características, el megadesarrollo Cabo Cortés pondría en grave riesgo la supervivencia de Cabo Pulmo que es una reserva marina en la cual la cantidad de peces y su tamaño se ha incrementado en más de 400 por ciento debido a que tiene una productividad biológica cinco veces mayor que el promedio de los arrecifes en el Golfo de California y posiblemente que cualquier otro arrecife en México. La zona, por ello, goza de unos elevados estándares de protección, ya que fue calificada como Parque Nacional Marino y es Patrimonio Natural de la Humanidad para la UNESCO.
“Greenpeace no está en contra del turismo, pero demanda que sea un modelo sustentable que respete la capacidad de carga y la vocación de cada área”, recalcó Olivera.
Aún más grave es que la Semarnat está fragmentando la evaluación de impacto ambiental, en tanto se trata de un proyecto que se acepta o no, pero no a pedazos. Autorizar la marina sin autorizar los espigones ni su apertura es como autorizar un edificio pero no el ingreso al mismo”, indicó Olivera.
Con las presiones para construir Cabo Cortés, Hansa Urbana busca nuevos destinos ante el frenazo brusco que desde el año 2007 vive el sector inmobiliario y constructor en España, caracterizado por el estancamiento y la falta de financiación, “Hansa busca reproducir en México el modelo que tan buenos resultados económicos le dio aquí, aunque a costa de un impacto medioambiental y ahora también social inaceptable”,. “Las autoridades mexicanas no deberían escuchar estos cantos de sirena. El fracaso de este modelo en España y sus altos costes en términos sociales y medioambientales están más que demostrados”, señala Mabel González, de Greenpeace España.
“Este gobierno debe replantear su política de Estado en materia de turismo ya que no se puede promover el año del turismo y al mismo tiempo autorizar proyectos que depredan los ecosistemas. Que la Semarnat apruebe la construcción de una nueva ciudad en una zona semidesértica es un ecocidio para el parque marino de Cabo Pulmo y no lo vamos a permitir”, dijo Patricia Arendar directora ejecutiva de Greenpeace México.
